Esta entrada es necesaria por dos motivos: el primero es que hace dos meses tuvo una primera parte en la que prometía bises y estoy intentando no dejar más cosas de la cuenta a medias, el segundo es que aquélla, si bien llegó a cuajar, no se entendió tal y como quería así que aquí va la aclaración con otros ejemplos ;)
Decíamos ayer (y no era martes), que si bien hay canciones ponzoña como
Littlest Things o canciones
happy como
A-Punk (una pena que no queden ya entradas.. :( ), están también - y a éstas me refería - aquellas que nos dejan con una sensación amarga, un poco como películas complejas (
you ordered some Nolan?) a las que seguimos dando vueltas una vez salimos del cine (similar a "la idea de la escalera" de la que hablaba Chuck Palahniuk).
Desde hace años viene siendo debate en el mundo de la música qué grupo es digno heredero del cetro del britpop portado, entre otros, por Radiohead, The Verve o The Smiths (Hansen, again); como en su momento lo fueron Oasis y Blur,
Coldplay y
Keane despuntan frente a otras bandas menores, como sucesores al trono. Si bien los Gallagher, con sus filias y sus fobias, ganaron de mano a los de Colchester (ayer, hoy y siempre defenderé que
Wonderwall es junto con
Bittersweet Simphony la canción más representativa de los '90), la balanza no se inclina tan flagrantemente hacia el lado de los de
Chris Martin o los de
Tom Rice-Oxley.
Los londinenses, con cuatro álbumes de estudio a sus espaldas, ya tenían un gran exito internacional cuando los de East Sussex aterrizaron en el mercado europeo. Con su álbum
A rush of blood to the head, tras
Parachutes dos años antes, ya marcaban tendencia con singles como
Yellow, Clocks o los que daban título a ambos álbumes. De esa época más intimista, me quedo con canciones tan duras como
Warning sign (mucho más si la ves en el contexto del remake de
El último beso) o, ya dentro del contexto de este post,
The scientist, con un
videoclip un tanto perturbante... Ya con Keane entrando con fuerza en el panorama, Coldplay lanzó
X&Y, un álbum que se convirtió en superventas gracias a singles como
Fix you, Talk y
Speed of sound.
The hardest part es, valga la redundancia, una canción bastante dura y quizá por eso, una de mi top#5 de Coldplay. Éste album, no fue acogido con tanto agrado por la crítica, y tal vez se deba a la popularización de canciones de éste por lo que el escritor Josh Bazzell dice en su debut literario
Burlando a la parca "Todo cirujano blanco de más de cuarenta años lo pone. Acabas dando las gracias de que no sea Coldplay". En 2006, la banda de Chris Martin se reinventó por completo con
Viva la Vida or Death and All his friends, arrasando en los Brit Awards y los Grammy. Este disco es, a mi entender, prácticamente impecable, siendo el single principal un torrente de energía (directo a la cabeza).
Cemeteries of London sería el único tema del disco que encajaría en #
Perturbia (deformación twitterística) con sus descripciones que recuerdan a
From Hell e historias de Poe.
Por su parte,
Keane, acabó de fraguarse cuando en 2004 saltaron a la palestra con un disco,
Hopes&Fears, que en mi opinión es de los mejores de toda la música y será muy difícil sacarle de mi top#10. Keane destacaba por ser una banda peculiar, si bien eran rock tocaban sin guitarras, tan sólo Rice-Oxley al piano (y cómo lider de grupo, también curioso), Chaplin a la voz y Hughes a la batería. De aquí salieron singles como o
Bend and break, Somewhere only we know o
Everybody's Changing y
Bedshaped canciones con un sentido absolutamente ponzoñoso pero no por ello menos delicioso (de hecho, eso es lo malo de la música así, es bastante adictiva..). Tan sólo dos años después, los de Oxley sacaron
Under the iron sea, y si bien el disco tuvo su éxito, con canciones como
Is it any wonder? con un significado antibelicista por la participación de Reino Unido en la guerra de Irak, se notó un bajón, seguramente debido a la calidad del primer trabajo (en palabras de Chaplin, si fuera por su editor ellos hubieran hecho 10 discos como el primero.)...algo así como un
efecto Meteora aunque no tan flagrante como en el caso de Linkin Park (bueno, tal vez con el
Perfect Simmetry y el
Night Train(EP) sí...¬¬) . De hecho,
Under the iron sea es un disco bastante bueno, y canciones como
A bad dream o
Broken toy encajan perfectamente con la temática de este post. No obstante, es más un video - aunque la canción en sí tampoco deja indiferente - el que me llevo a iniciar a esta serie de posts y que lo vea una o cien veces, me sigue perturbando; no siempre en las pesadillas tienen que aparecer monstruos ;) Disfrutadlo...o ya sabéis, perturbaos...
*... ni siquiera la lluvia de Noviembre...
P.S.(cómo no): Esta entrada ha sido la primera en la que he usado un Beta-tester, mi agradecimiento especial para ella por aguantarme horas y horas de conversación en general, sobre música en particular :)
Escuchando: James Morrison - Undiscovered